En Los textos antiguos los jeroglíficos afirman que Egipto se vio como el espejo de cielo. Como es arriba, así es abajo no hubo meramente un aforismo sino un estilo de vida. En La búsqueda de la realización del individuo, el rey y el país debieron expresar armonía divina, el principio de la diosa Ma'at, y por consiguiente literalmente reflejar el cielo en la tierra. Para reflejar el cielo los cielos deben ser bien conosidos .
El alma expande continuamente su consciencia a través de su experiencia, hasta que finalmente ya no tiene la menor necesidad de reencarnar en un cuerpo físico. Antes de nacer, el alma escoge las almas de quienes se convertirán en sus padres. Define la religión en la que vivirá. Selecciona el ambiente en el que nacerá y será educado, y en último término programa en yuxtaposición todas las experiencias de la vida por las que tiene que pasar, incluyendo cada uno de los callejones sin salida en los que entrará hasta descubrir el camino que conduce a la verdad.
Actualmente la Radiónica se utiliza sobre todo en las aplicaciones médicas, para inducir consuelo o alivio al enfermo. Para potenciar medicamentos mediante la inserción de la vibración de otras sustancias, que queremos aplicar sobre tal o cual producto. Para diagnosticar a distancia una enfermedad. Para buscar a una persona perdida. Para sondear psicológicamente la personalidad de un ser. Para realizar el proceso alquímico. En fin, para una gran cantidad de aplicaciones útiles que buscan el consuelo y la ayuda al ser humano.
"Existen esferas, los planetas de nuestro sistema solar y cada uno de ellos emite su propio sonido, que es diferente al de cualquier otro cuerpo celeste. Ellos vibran en sincronización con la simiente atómica del Ego que está buscando encarnación... Lo mismo que ocurre con la música terrestre pasa también con la celestial, hay armonías y disonancias y todas ellas chocan contra la simiente atómica y la ayudan a formar el arquetipo."
Hombre conócete a ti mismo: Carta natal.Informe anual solar.Sinastrías: informe para parejas, socios. Cartas a recién nacidos, especial para padres. Consultas personalizadas.
Típico: Es emotivo, sensible, compasivo, amable, simpático y fácil de tratar. Tiene facilidad para llorar y no puede soportar ver sufrir a los demás ( o bien se recluye guardando el sufrimiento en su interior, o bien responde con una ayuda extrema). Es el menos mundano de los doce signos. Tiene una naturaleza muy fluida, imposible de conformarse a una disciplina o a un régimen de comportamiento ya que expresa su profundidad y su mutabilidad en un océano ilimitado. Puede ser psíquico y médium.
Típico: Tiene unos ideales elevados, es humanitario en sus sentimientos, original y es un pensador progresista. Aporta una energía muy intensa a la causa que persigue, pero puede ser dogmático y permitir la adherencia a sus propias opiniones ( a menudo revolucionarias y no ortodoxas ) para desapegarlas de sus verdades. Tiene inclinaciones científicas, es artístico, imprevisible, amistoso y atraído por lo inusual.
Típico: Es paciente, perseverante, cauteloso, metódico y lleno de recursos. Tiene una habilidad innata para soportar las durezas, las frustraciones, (dado que su naturaleza está condicionada por una necesidad de disciplina), y de tener una actitud responsable y seria de cara a la vida. La prudencia es su palabra clave: planificar cuidadosa, fría y deliberadamente para satisfacer las ambiciones.
Típico: Busca el espacio, la libertad, la oportunidad para poder ampliar sus ambiciones más altas, física y mentalmente. Es optimista, sincero y franco. Expresa la versatilidad de Géminis y la actividad mental expandida y proyectada más profunda y filosófica. Adora el deporte y las persecuciones, la exploración y la aventura. Es idealista, de visión lejana, jovial, benevolente, con tendencias religiosas y moralistas.
Típico: Existe una intensidad de expresión, pensamiento, sentimiento que surge de la profundidad interna. Puede verse como una fuerza de voluntad, una cualidad magnética, unos ojos penetrantes, la pasión y el poder de convicción. No siempre es evidente, pero si embargo siempre está ahí, sutilmente escondido, quizá como un escorpión, un poder tan grandioso y, sin embargo, restringido hasta que esté preparado para atacar como el aguijón de ese pequeño animal. Existe un caudal de energía emotiva que debe ser canalizado de manera constructiva.